En el Renacimiento la música recupera las virtudes terapéuticas que tenia en la antigüedad. Sus efectos eran notables, principalmente sobre la locura. Sheik describe casos melancolía curados por la música. Las observaciones, según Foucault, no se refieren a una interpretación psicológica: “Si la música alivia es porque actúa sobre todo el ser humano, porque penetra en el cuerpo tan directa y eficazmente como en la propia alma. La música en la realidad material de sus sonidos lleva hasta el cuerpo las virtudes secretas escondidas en la sustancia misma de los instrumentos. La música es eficaz sobre el cuerpo gracias a las cualidades que le impone. El valor terapéutico de la música se debe a que la transformación de está se deshace en el cuerpo, donde la cualidad vuelve a descomponerse en movimientos, donde el agrado de la sensación vuelve a ser lo que siempre ha sido, es decir, vibraciones regulares y equilibrio de tensiones. El hombre como unidad de cuerpo y alma, recorre en sentido inverso el sentido de la armonía, al descender de lo armonioso a lo armónico. Cuando la música se anula en el cuerpo la salud se restablece”.Michel Foucault. Historia de la Locura I