Nosotrxs, lxs indignadxs venimos a decir que las personas no somos una mercancía en manos de políticos y banqueros, y que el medio ambiente, por supuesto, tampoco lo es.
Estamos indignadxs porque vivimos en un medio ambiente dañado, agredido y amenazado por nuestro modelo económico depredador, irrespetuoso e irresponsable; impuesto por un poder económico/político que no nos representa, ni queremos, que se escuda en leyes y normativas, hechas a medida de sus intereses ilícitos, y donde una minoría (que no para de hablar de democracia) está acabando con un bien que es de todxs: el medio ambiente.
Esta sinrazón capitalista se manifiesta a diario y en todos los rincones del territorio.
Un ejemplo provincial se ve reflejado en las obras ilegales del Trasvase del Río Castril, proyecto demencial con enormes impactos ambientales y sociales. Ha sido declarado ilegal por el Tribunal Superior de Justicia, dando la razón a ecologistas y vecinos que han sido reprimidos por antidisturbios y sus porras, multas de miles de euros, montajes judiciales...
Todo ello y únicamente por defender de forma pacífica su río y su dignidad.
En este caso ni los daños ni sus tuberías han sido reparados y retirados, lo que implica el peligro de ser legalizados en un futuro próximo, al igual que se está intentando con el Caso Nevada, y que proponemos que sea convertido en una cárcel para especuladores, políticos corruptos y banqueros aprovechados (en caso de no ser demolido), admitiendo como inquilinos de honor a quienes facilitaron su ilegal construcción.
La insostenibilidad de este “crecer por crecer” se materializa claramente en numerosas actuaciones; por citar, las devastadoras obras de la ampliación de la estación de ski en Sierra Nevada: entra ellas La Universiada, anteponiendo los intereses económicos a la protección que ya tiene Sierra Nevada y poniendo en peligro el abastecimiento de agua de poblaciones cercanas.
En la destrucción de la Vega mediante urbanizaciones, campos de golf, polígonos industriales y carreteras, que además está poniendo en peligro la soberanía alimentaria de Granada y su provincia.
El destructivo proyecto de la Ronda Este (Cierre del Anillo) y su anteproyecto de autovía hacía Cenes; hecho, como siempre, con fondos públicos y a medida de intereses privados de especuladores como Ávilas Rojas (encarcelado por fraude fiscal e imputado en la operación Málaya); que favorece la urbanización con miles de viviendas por la zona este, y para especular con los barrios de Sacromonte, Albaycín y Realejo
La lista de despropósitos es larga e interminable.
Nuestra indignación se basa en que no estamos de acuerdo con el modelo y forma de toma de decisiones.
Nosotrxs, 15M, estamos comenzando a andar y amplificando nuestra organización de la plaza del Carmen a barrios, pueblos, centros de trabajo, etc.
Nuestra lucha es unificadora, de carácter apartidista, asindical, aconfesional y no violenta, hemos convertido las palabras tú, yo, vosotros y ellos en nosotros.
Ya no nos conformamos con limosnas, reformas o cambios de los intermediarios, (como las que ofrecieron los dictadores árabes en sus últimos días), ni nos vale con poder participar en alegaciones o en consejos consultativos de carácter no vinculante para expresar nuestro descontento; las palabras como “pedir” y “rogar” (a los políticos) forman parte del pasado.
Nuestras palabras claves ahora son “nosotros” y “decidimos”.
Decidir sobre nuestro futuro y el de nuestros hijos, y rescatar el medio ambiente de las garras del capital y de sus mayordomos en la clase política.
Convertir el “crecer por crecer” en un “respetuoso decrecer”; un vivir mejor con menos, el medio ambiente se debe gestionar desde criterios no especulativos o mercantilistas, sin intermediarios y con la participación y toma de decisiones de todxs.
Se acabó vuestro juego capitalista con el medio ambiente, os toca “game over” y no os vamos a dejar insertar más monedas.