
Por mi cerebro se pasea,
lo mismo que en su apartamento,
un gato hermoso, dulce y fuerte,
cuyo maullido apenas se oye,
tan tierno y discreto es su timbre;
mas que su voz gruña o se calme
-tal es su canto o su secreto-,
siempre resulta rica y honda.
Esta voz que alcanza y toca
mi más tenebroso fondo,
me colma cual amplio verso
y como filtro me alegra.
Adormece los peores males,
todos los éxtasis convoca;
para musitar largas frases,
no necesita de palabras.
Perfecto instrumento,no existe
arco igual que me estremezca,
y que haga más regiamente
cantar mi cuerda más tensa,
que tu voz, gato misterioso ,
gato seráfico y extraño,
en que todo es, como un ángel,
tan armonioso como sutil.
Charles Baudelaire de Las Flores del Mal